viernes, 1 de mayo de 2020

Glaciar El Morado. (Año 2018)

Con mi partner, esposa, cordada, le estábamos tomando el gustito a esto de subir cerros trotando y con el minimo de equipo posible, es así que nos programamos para realizar un trotesito a la Laguna de Morales, al interior del Cajón del mismo nombre, sin embargo por una disposición de tipo gremial, los Guardaparques no trabajarían ese día por lo tanto el acceso al Parque estaría cerrado. Como somos de naturaleza porfiada, con el mejor de nuestros ánimos y comprendiendo las demandas de los tan sacrificados empleados fiscales, nos retiramos silenciosamente pero no para regresar a Santiago, sino que seguir avanzando hacía el cabrerío que esta ubicado en el Puente de Colina, por ahí nos internamos hacía el Cajón del Arenas con la grata sorpresa de que el guardia que controla el acceso al proyecto Alto Maipo no se encontraba en su lugar, por lo tanto activamos la doble tracción de nuestra cacharra y a seguir dándole hasta donde algún guardia pasado de películas tipo rambo nos detuviera.
Para bendición nuestra, el tan temido guardia nunca se nos cruzó en nuestro camino, (por lo menos no lo vimos), así que llegando a la bifurcación que separa el Cajón del Arenas con el camino que sale al Glaciar del Morado, tomamos por la izquierda y llegamos casi al inicio de la huella que lleva al Cerro Unión. Estacionamos nuestra preciada joya marca Nissan Modelo Xtrail y comenzamos a caminar a paso rápido tan solo con short, zapatillas y cortaviento. Al cabo de unas tres horas y media, estábamos llegando a la Laguna del Morado con una vista impresionante a su Glaciar colgante. La Laguna se encontraba congelada y parecía una pista de patinaje sobre hielo. Las fotitos de rigor, abrazitos y besitos y comenzamos el agradable retorno. Día redondito.
Mi partner subiendo 

El impresionante Glaciar colgante del Morado.



Laguna congelada y la vista al glaciar.