domingo, 24 de mayo de 2020

Visita San Pedro de Atacama


Un 24 de octubre del 2017 llegamos al aeropuerto más cercano a San Pedro de Atacama, en la II región de Antofagasta.

Lo primero que distiguí al llegar al aeropuerto en Antofagasta fueron las montañas desérticas que pertenecían a la cordillera de los andes,

aproximadamente 100km nos separaban de nuestro destino, estábamos rodeados de desierto y rocosas montañas encadenadas.

Después de un pequeño viaje en furgoneta llegamos finalmente al Pueblo, contemplé la riqueza cultural que me entregaban las primeras impresiones

de San Pedro, donde a pesar de la influencia Occidental, Se nota el legado de los pueblos originarios, haciendo énfasis en la artesanía.



En las plazas de San Pedro es bastante común encontrar artesanos vendiendo sus productos, en su mayoría prendas de lana teñidas con el estilo rupestre

típico de la zona.

Es tanta la cultura originaria de este pueblo que podría ser un País diferente, con sus animales típicos, su gastronomía, sus artesanías, y mucho más.

A la mañana siguiente empezamos nuestro tour yendo en una furgoneta de turismo hacia La laguna del salar de Atacama, donde el frío predominaba, pero valía la pena

al ver un paisaje de aguas cristalinas y cubierto por sales de un color puro.

Recorrimos un sendero a aproximadamente 2300m de altura, llegando exhaustos a la hostal.

Pasando al segundo día en tierras norteñas, nos despertamos aproximadamente a las 4:00AM para ir a los Géiseres del Tatio.

En resumen un geiser es un tipo de fuente termal que emite una columna de agua caliente y Vapor, de una manera bastante sorpresiva.

Debido a la presencia de muchos de estos géiseres, el aire se mezclaba con vapor, y un entorno con mucho barro. Los géiseres son para mí el destino imperdible si se va a San Pedro de Atacama.

Al terminar este recorrido, a horas de la tarde vamos a La laguna del Cejar: el posible lugar más limpio que he visto, y los Ojos del Salado: dos fosas de agua juntas en medio

de la nada que dan la sensación de ser un par de ojos y La Laguna Tebenquinche. En ciertas lagunas está permitido bañarse, pero no por mucho tiempo por la gran cantidad de sal que puede irritar la piel.

Para finalizar el tour decidimos ir a las termas de Puritama, termas donde se da paso al desarrollo de la flora silvestre pero sin perturbar el espacio de las termas. Un relajante lugar para terminar una visita de un lugar al que sin dudas hay que volver.
Relato escrito por Tomás Acevedo Torres.