miércoles, 17 de junio de 2020

Destrucción de glaciares por la minería

La minería constituye una actividad económica que impacta de modo irreversible a los glaciares, los cuales representan las mayores reservas de agua dulce del planeta.
En la Cordillera de Los Andes en Chile, la exploración y la explotación minera ha ocasionado, además de la pérdida de glaciares, la destrucción de importantes ecosistemas de montaña, como son los salares, vegas y bofedales de altura. Las actividades mineras responsables de ello, han sido la apertura de caminos; el uso de explosivos, el derrame de aceite, petróleo y tóxicos sobre glaciares, la remoción masiva de hielo con maquinaria pesada; la sepultación de glaciares bajo botaderos de estériles, lo cual acelera su velocidad de deslizamiento debido al mayor peso y contaminación y acidificación de las aguas producto de la reacción química del material de descarte en contacto con la atmósfera.
En Chile se han inventariado cerca de 1835 glaciares con una superficie de 15.489.8 Km2 de hielo. Se estima además que existe una superficie no inventariada de 4.700 Km2 de hielo, lo que daría una superficie total en Chile de aproximadamente 20.189.8 Km2 de hielos.
Los glaciares y casquetes polares son las principales reservas de agua dulce en nuestro planeta. Por ello, constituyen el principal seguro de las comunidades humanas y los ecosistemas para subsistir, especialmente en el contexto del Calentamiento Global. Los glaciares mantienen el balance hídrico y Climático de las cuencas; aportan agua a los ríos, lagos y napas subterráneas y son reservas estratégicas de agua dulce, pues no solo aportan a las cuencas hídricas en verano, sino que son la única fuente de recarga de los ríos y napas subterráneas en verano y durante periodos de sequías. Como ejemplo podemos citar la sequía ocurrida entre los años 1968 y 1969 y 1981 y 1982, donde los glaciares aportaron entre un 33% y un 67% respectivamente considerando una población de 6 millones de habitantes y el riego de superficie cultivable correspondiente a 100 mil hectáreas en el Valle del Maipo.
Para justificar la destrucción de glaciares, la industria minera, ha argumentado que es posible sustituir un glaciar con la construcción de un embalse, para reemplazar su función de acumulación y regulación hídrica. Este argumento es erróneo, pues aunque un embalse provee agua en un año de sequía, no puede hacerlo en periodos largos de escasez hídrica, como la sequía que afectó al Norte Chico y centro del país en los años 60, cuando los glaciares de la cuenca del Huasco fueron el único respaldo para el río, cuyo caudal disminuyó pero nunca se agotó.
La minería, después del calentamiento global, es la actividad humana más nociva para la mantención de los glaciares. La actividad minera en zonas de montaña en diversos países ha sido altamente destructiva de ecosistemas claves como páramos, salares, vegas, bofedales de altura y glaciares.
En forma generalizada desde 1990, la minería chilena destruye glaciares, agravando la desertificación que sufre el país y haciendo más vulnerable a la agricultura y a las ciudades frente a la mayor estrechez hídrica que trae el cambio climático.
Las empresas Codelco, en su división Andina y El Teniente, AngloAmerican en la faena Los Bronces, Antofagasta Minerals en Los Pelambres, Barrick-Gold en Pascua Lama y Corporación Minera Cerro Grande en Catedral, continúan destruyendo glaciares en sus áreas de faena y proyectan destruir nuevos glaciares en sus programas de expansión.
Esta acción irresponsable de la minería, amparada por el Estado, ha significado la pérdida de millones de metros cúbicos de reservas de agua dulce entre las regiones de Atacama y Ohiggins, hoy gravemente afectadas por la sequía.
Este hecho constituye una grave falta de los gobiernos, los que desde la aprobación de Pascua Lama en 2005, saben perfectamente las consecuencias de destruir glaciares para Chile, país que depende estrechamente de estas reservas de agua dulce para abastecer a su población y su desarrollo económico.

Barrick Gold.
El caso más conocido de destrucción de glaciares en Chile es Pascua Lama, proyecto de explotación minera de oro de la empresa canadiense Barrick-Gold, ubicado en el límite chileno argentino de la Cordillera de Los Andes. Las exploraciones para el proyecto entre los años 1981 y 2000 destruyeron de forma irreversible el 62% del Glaciar Toro 1 y el 71% el Glaciar Toro 2.

Resumen del informe Glaciares y Mineria, programa Chile sustentable.
Accede al estudio completo en el siguiente link.

Lo que queda del Glaciar Toro 1. Cubierto de polvo.