miércoles, 25 de agosto de 2021

Conocer... reconocer.

 Conocer. Nacer con ello.
Recordar con solo una mirada.
Sentir la memoria heredada.
Sentirse cerca.
Estar en armonía con
el mar de nubes en movimiento.
La pulsación del cosmos en el corazón de las noches en altitud.
El oleaje absorvente de la caliza azulada.
La fuerza de una cara norte.
La grandiosidad de un cielo de repente tan denso, 
bajo el horizonte de cumbres inconmensurables.
Volver a nacer sintiendo el esplendor de la naturaleza
mucho más grande que uno mismo.
El mar como un horizonte, 
las tierras sin límite como un océano.
Descubrir en la vertical de los mundos,
el lugar de la naturaleza en el hombre.

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